La naturaleza se mueve a través de ciclos y círculos perfectamente equilibrados, que autorregulan la supervivencia de especies de fauna y flora. Pero, en muchos casos, la presencia humana ha afectado la estabilidad de estos procesos, lo que influye en la vida de animales y plantas, que termina por afectar a la especie humana. Es el caso de municipios de Antioquia en los que pumas y jaguares han llegado muy cerca de zonas habitadas por el hombre, para cazar ganado, lo que ha afectado este renglón económico de la población. La causa es tan sencilla de explicar, como difícil de combatir: en su necesidad por colonizar para cultivar, los habitantes de municipios en Antioquia como San Carlos, San Rafael y San Luis van talando árboles y bosques enteros, lo que desplaza las especies nativas que, a su vez, son el alimento para pumas y jaguares; estos, al verse sin comida, llegan a las fincas de la zona a comerse el ganado que allí encuentran. Ante esta ‘amenaza’, los campesinos persiguen a los felinos hasta matarlos. Se pueden presentar incluso 20 ataques registrados al año, aunque no todos son reportados. La conclusión: un desbalance del hábitat natural. Para garantizar la sostenibilidad y supervivencia, tanto de habitantes como de felinos, y con el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Conservación Internacional y El Instituto Humboldt, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare -Cornare- creó la  línea Bio del esquema BanCO2, en la que se les paga a familias campesinas por la conservación de los bosques que conforman los corredores biológicos del felino. Esta causa es apoyada por Bancolombia, que, además facilita el pago a las familias a través del programa ‘Ahorro a la mano’.  En ese esquema participa José Daniel Osorio y su familia, habitantes de San Carlos. “La zona donde vivo es de montaña, en medio de la Cordillera Central que baja hacia el río Magdalena. Aquí nacen quebradas y ríos, que nos permiten tener especies tanto de peces, como variedad de aves nativas…tucanes, pajaritos endémicos, colibríes o el Carpintero bonito. Teníamos árboles nativos que terminaron siendo explotados para producir madera, lo que hizo que el puma perdiera especies para alimentarse”, cuenta José Daniel.  Y agrega: “El puma se come el ganado porque se ha eliminado el bosque para abrir potreros y los mamíferos del monte se van. El felino no agrede al humano, porque ve en él un peligro”.  José Daniel y su familia comprobaron que su territorio es un corredor natural para el puma, al evidenciar huellas y pelo en zonas cercanas. Por eso, entraron a hacer parte del esquema de BanCO2. Para eso, deben aprovechar el espacio sin interferirlo de manera brusca; es decir, cultivan pero dejan espacio para que el felino se mueva tranquilamente y no tenga que ir a buscar alimento en el ganado de los campesinos. Pero no es fácil convencer a todos los habitantes de la región para que hagan lo mismo: “La gente se molesta muchas veces cuando les decimos que estamos protegiendo al puma y no comprende que si el felino está acabando con el ganado es por la invasión humana a sus territorios. Cuando llegamos a vivir acá, lo primero que nos aconsejaron fue abrir potrero para tener ganado, pero nosotros queríamos encontrar un sustento sin afectar el ecosistema y hoy tenemos producción de miel, gracias a las abejas africanas”.  Además, tienen un proyecto de agricultura orgánica y están por levantar su vivienda a partir de una bioconstrucción con guadua, piedra y barro. “Vivimos en una montaña a dos horas del casco urbano, donde no es sencillo transportar cemento u otros materiales, -explica José Daniel-. Hemos conocido de técnicas que se usan en Argentina o España, donde se usan procesos de construcción como los que empleaban los abuelos, que se puede además pintar y conservar una estética”. Y en este proceso, BanCO2 ha sido un apoyo fundamental, pues ha representado un importante soporte económico para cumplir el sueño de crear una vivienda a partir de la bioconstrucción, tener cultivos orgánicos y respetar su entorno natural y animal. , Un corredor natural para proteger a los pumas en Antioquia, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/un-corredor-natural-proteger-los-pumas-antioquia-articulo-663334, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza