El miércoles 2 de marzo de este año el presidente Juan Manuel Santos estaba en la primera fila del Centro de Convenciones Julio César Turbay, en Cartagena. Eran las ocho de la noche y el sonido del mar se escuchaba detrás de los muros de concreto que bordean el sitio. El teatro estaba lleno: era la noche inaugural del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, todo un suceso. Santos no sabía lo que iba a ver. La película que abriría el Festival era desconocida para todos. Los nadie se proyectó en la pantalla y todo el teatro se quedó en silencio. Aparecieron sólo las risas provocadas por la cinta. Nadie se fue.

La película que ese día se proyectaba por primera vez en el país y de la que Santos no se perdió ningún detalle fue dirigida por Juan Sebastián Mesa, un paisa de 26 años que no pensaba que podía hacer cine porque le parecía muy costoso. Sin embargo, ahí estaba: él y parte de su equipo recibiendo los primeros aplausos que escucharía para la película.

Los nadies: los hijos de nadie, / los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, / rejodidos: / Que no son, aunque sean. / Que no hablan idiomas, sino dialectos. / Que no profesan religiones, sino supersticiones. /Que no hacen arte, sino artesanía. Escribió ese monstruo que fue Eduardo Galeano. El poema del uruguayo fue una púa dolorosa para los que se sintieron identificados, y Mesa, en una de esas lecturas que se hacen una mañana, como quien lee una nota pegada al refrigerador, la encontró. Le dolió. Harto de la rutina de Medellín, su ciudad, salió del país hace seis años con la excusa de conocer otros sitios, aunque siempre que uno quiere conocer afuera está buscando conocerse por dentro.

Se fue hacia el sur con algunos amigos. Se fue con una mochila al hombro y tres mudas de ropa. No necesitó más. Esa es la cuestión de su película: el deseo de irse. “Cuando llegué a Medellín experimenté ese impacto de volver a la rutina de una ciudad, y empecé a buscar personajes que representaran ese sentimiento de querer irse de nuevo. Llamé a un amigo que forma parte de la película y le pedí que me explicara cómo eran las dinámicas de los artistas callejeros, y fue cuando me empecé a meter en ese mundo, entenderlo mejor; porque son ellos, los artistas de la calle, los que representan muy bien ese sentimiento de querer partir. Así surgió Los nadie”, recuerda Mesa.

Mesa estudió comunicación audiovisual en la Universidad de Antioquia, montó con unos amigos la productora Monociclo y comenzó a hacer cortometrajes para la universidad. La idea de la película se le presentó como una punzada. No lo dejó tranquilo hasta que la hizo en menos de una semana: “Es algo muy gracioso porque la preproducción duró siete meses y la grabación diez días y una noche. Fue algo casi suicida, pero era la única manera de sacar la película porque el presupuesto no nos daba para más. La gente no cree que lo hayamos podido hacer en tan poco tiempo”.

Seis meses después Los nadie ganó el premio del público en la edición 31 de la Semana de la Crítica del Festival de Cine de Venecia. Los aplausos de la primera vez, con Santos comandando la manada, se eclipsaron cuando la película llegó a Europa. Juan Sebastián, mientras tanto, seguía en silencio: dibujando una sonrisa tímida y respondiendo con pocas palabras. “Para mí el mayor logro, más allá de estar en festivales, es que la película se haya podido hacer porque es muy difícil realizar cine. Hay películas que nacen y nunca se terminan”, dijo antes de saber que había ganado el premio.

Los nadie es la antesala de un viaje que los protagonistas buscan hacer por Suramérica. Es el paso previo a una película de carretera. El punk, los malabares y la incomodidad de los jóvenes con su entorno son los pilares del largometraje. La decisión del blanco y negro, según explica Mesa, fue para generar atemporalidad, un recurso para que el espectador no pueda estar seguro de qué momento del día es ni de qué tanto tiempo pasó entre escena y escena.

En la mayoría de entrevistas que le hicieron a Mesa después del éxito de su filme dijo todo lo que tenía por decir de su cinta: “Los nadie es una película libre”. “No hay rigurosidad de formato, pero sobre todo muestra la cotidianidad de unos personajes que están todos los días, pero que son invisibles”. “Se centra más en los personajes que en un hilo narrativo”. “Creo que esa frescura es la que le ha permitido llegar al público internacional. La gente se identifica con los protagonistas”. Todo. De sí mismo, también, dijo algunas cosas: “Un paisa de 26 años que siempre ha amado la fotografía. Por eso estudié comunicación audiovisual, pero no sabía que podía llegar a hacer cine”. “En ese momento (antes de rodar la película) ser joven en Medellín era ser sospechoso. Te requisaban en cada esquina, en cada lugar, y me aburrí de eso”. “El cine es el lugar donde puedo conjugar dos cosas que me gustan mucho: escribir historias y narrar con imágenes”.

¿Qué se podría decir de Mesa? Que es un gran director, un mejor amigo, un gran estudiante. Que hizo una de las mejores películas colombianas de este año, que prefirió hacer una historia simple cargada de las situaciones comunes que más nos afectan. Todo eso, sí. Que es un nadie, un hombre común que hizo lo que quería hacer y eso, por la valentía que requiere, es lo mejor que ha hecho.

, Sigue siendo un nadie, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/sigue-siendo-un-nadie-articulo-669761, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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