El año 2016 no solo fue bisiesto sino trágico para la música. El arte sonoro no acababa de despedir al pianista canadiense Paul Bley, ocurrida el 3 de enero, cuando rodó la noticia de la desaparición del compositor y director de orquesta francés Pierre Boulez, uno de los ejes transversales en la pedagogía de Occidente y quien estrechó los lazos, sólidos por demás, entre las partituras y los números.

Boulez murió el 5 de enero y un día después el luto llegó por Alfredo “Chocolate” Armenteros, cuya trayectoria fue significativa en la música latina. La trompeta primero fue su enamorada. Después pasó a ser su novia y durante unas seis décadas fue su mujer. Su preferencia se la disputaron dos instrumentos de viento: el saxofón y la trompeta. Se quedó con la segunda porque entendió que sus condiciones corporales le permitían llegar más lejos tocando con sus labios un aparato de nombre femenino. Y no se equivocó.

Otis Clay, representante de la multiplicidad de los sonidos del R&B (Rhythm and Blues), se fue casi de manera inadvertida porque 48 horas después de su partida, el mundo lamentó la muerte de David Bowie. Muchos personajes habían aplicado el famoso refrán “divide y vencerás”, así que la labor de este ídolo del rock y del pop consistía en superarse, transgredir y empezar a hacer real la frase: “confunde y reinarás”.

George Michael ( 1963 – 2016)

Los golpes durante el primer mes del año parecían estar completos pero todavía faltaba la tristeza ocasionada por ausencias notables como las del músico y productor estadounidense Clarence Henry Reid (17 de enero), mejor conocido como Blowfly; el cantautor inglés Colin Vearncombe (26 de enero), cuyo nombre artístico era Black; y Paul Kantner (28 de enero), uno de los miembros fundadores del proyecto musical Jefferson Airplane.

Enero fue un mes oscuro para la música porque, además de las ya mencionadas, el 18 murió el líder por excelencia de la banda The Eagles. Glenn Frey con su voz inmortalizó temas destacados del rock como “Tequila Sunrise”, “Take It Easy” y “How Long”, entre muchas otras canciones de reconocimiento mundial.

Desde comienzo de 2016 hasta el 25 de diciembre con la muerte del cantante George Michael, tal vez el género más aporreado durante este año ha sido el rock. Dos integrantes de una misma banda, Emerson Lake and Palmer, dijeron adiós. El inglés Keith Emerson, consagrado teclista y un compositor muy activo, murió el 10 de marzo en Santa Mónica, California; mientras que su compañero de fórmula en el bajo, Greg Lake, dejo el mundo de los vivos el 7 de diciembre a causa de un cáncer que lo aquejó durante el último tiempo.

Keith Emerson (1944-2016)

Otro de los personajes emblemáticos del género que dijo adiós fue Prince. Que un artista se revele hoy contra su disquera es un comentario menor, es un hábito tan común como posicionar un sencillo y desaparecer. Enfrentarse a una multinacional del disco en los años 80 y 90 representaba una discusión en otro tono, era algo así como la semblanza sonora de una pelea entre el poder absoluto y el talento invisible. Este artista dual, que murió el 21 de abril, asumió esa contienda con todo el rigor del caso y lideró las banderas de los rockeros que seguían sintiéndose rebeldes.

La rebeldía también fue característica de Leonard Cohen, el poeta, novelista y músico canadiense cuya muerte se dio a conocer el 10 de noviembre pero que ocurrió tres días antes. Él fue silencio en una época de su vida. En su proceso de composición, las pausas eran elementos importantes porque, según su concepto, hacían sentir el mensaje de una manera más contundente. Durante esas ausencias instrumentales, el público tenía la oportunidad de digerir, asimilar y degustar cada palabra. Por eso no fue gratuito que, después de un receso voluntario en el que se internó en un monasterio para reflexionar sobre su actividad y contemplar la atmósfera con mayor tranquilidad, se le adjudicara el nombre Jikan, cuya traducción al castellano es “silencio”.

Y sí el rock enmudeció con las sorpresivas muertes de estos artistas, el jazz también guardó respetuoso silencio cuando se fueron el pianista, cantante y compositor estadounidense Mose Allison, el 15 de noviembre; y con la partida del guitarrista y armonicista Toots Thielemans, una de las figuras más importantes del género en Bélgica.

Glenn Frey (1948 -2016)

El tango les dijo adiós a Juan Carlos Godoy, quien murió el 12 de febrero, y a Horacio Salgán, el 19 de agosto. El primero se hizo célebre con su interpretación de algunos temas de la época de oro del género de arrabal entre 1930 y 1940, mientras que el segundo compuso, interpretó en piano y dirigió a muchas de las orquestas influenciadoras del segmento más revolucionario del tango.

El flamenco vio partir a Juan Habichuela (Juan Carmona Carmona), miembro de una dinastía esencial en España. Murió el 30 de junio y sus herederos todavía recuerdan la forma en la que apoyó el proyecto Ketama, en el que el cante tradicional se fusionaba con estilo de corte más universal. Unos días después, el 13 de julio, falleció en Sevilla Juan Peña Fernández “El Lebrijano”, quien durante los primeros años de su carrera acompañó al bailaor Antonio Gades en muchas de sus presentaciones en Europa.

Las manifestaciones sonoras de América Latina también tuvieron pérdidas irreparables. Juan Gabriel o Alberto Aguilera Valadez dejó tanto en el escenario de la composición como en el ámbito de la interpretación un vacío inmenso que no ha podido ser superado con el número generoso de sus creaciones. El llamado “Divo de Juárez” se marchó el 28 de agosto. A él se suman dos figuras relevantes de la salsa: Ismael Quintana (murió el 16 de abril) y José Lugo (falleció el 12 de junio), ambos de Puerto Rico. 

Antes de hacer el repaso por los músicos colombianos que murieron durante 2016 es pertinente recordar al congolés Papa Wemba, un fiel representante de la rumba africana que se fue el 24 de abril. En la escena nacional, siempre nos harán falta personajes como Eliseo Herrera, el “Rey de los trabalenguas” y uno de los integrantes de Los Corraleros de Majagual; Nelson Pinedo, la única voz colombiana de la agrupación internacional Sonora Ponceña; Julio Rojas, el Rey Vallenato; el compositor Guillermo González Arenas, Gustavo “El Loko” Quintero y el artista llanero Héctor Paúl Vanegas.
    

, Réquiem por estos maestros de la música, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/requiem-estos-maestros-de-musica-articulo-672412, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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