Aunque el sitio web de la Presidencia de Estados Unidos dedicado al cambio climático haya desaparecido con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, este fenómeno, y principalmente la contaminación, no dejan de ser una realidad que causa anualmente la muerte de 12,6 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud.

En busca de soluciones, organizaciones como The Nature Conservancy no se han quedado quietas. A finales del año pasado, esta entidad publicó los resultados de un estudio en el que se encontró que la contaminación del aire podría reducirse si cada habitante de las grandes ciudades del mundo invirtiera US $4 en plantar árboles.

El informe, llamado Plantando Aire Sano, analizó la concentración de polución y la densidad poblacional de 245 ciudades y las clasificó de acuerdo a la necesidad que tiene cada una de contar con espacios verdes. Partiendo del hecho de que los árboles limpian el aire a través de su proceso de fotosíntesis, y cruzando los datos de la cantidad de habitantes que tiene cada una y el costo de sembrar una planta; llegaron a la cifra de US $4 por persona.

Una acción que, de acuerdo con Rob McDonald, líder de la investigación, también contribuiría a enfriar la temperatura de las calles, teniendo en cuenta que los “árboles son igual de eficientes que soluciones más tradicionales como colocar depuradores o pintar los techos de blanco”. Según los resultados arrojados por el informe, una inversión mundial anual de US $ 100 millones podría disminuir significativamente la contaminación atmosférica que a diario respiran cerca de 68 millones de personas.

Como no todo el mundo tiene la disponibilidad de tiempo para comprar, plantar y cuidar árboles; una alternativa podría ser la propuesta que hizo Bill Wolverton hace más de dos décadas en el estudio que elaboró para la Nasa: Plantas para la reducción de la contaminación del aire en interiores. En este trabajo se explora cómo ciertas especies fáciles de conseguir y que no requieren de mayores cuidados, tienen el poder de eliminar agentes contaminantes como el benceno, formaldehido, xileno, amoníaco y tricloroetileno.

En total se analizaron 12 plantas. Entre las más destacadas se encuentra el espatafilo, también conocido como flor de la paz, que absorbe los cinco contaminantes con facilidad. En solo un día puede remover 27,064 microgramos de tricloroetileno, que se encuentra en desengrasantes, pinturas y adhesivos.

La lengua de suegra solo flaquea frente al amoníaco, pero tiene la capacidad de eliminar el tolueno, un compuesto presente en cauchos, resinas y lacas. Su fuerte, sin embargo, es el formaldehido: 31,294 microgramos en 24 horas. Esta última característica la comparte con la palmera de bambú, que es la que mejor procesa esta sustancia que traen las bolsas plásticas, los papeles, telas y cosméticos. Puede asimilar hasta 76.707 microgramos en 24 horas.

, Plantas contra la contaminación, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/plantas-contra-contaminacion-articulo-676561, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza