El director de la galería Mayoral, Jordi Mayoral, explicó hoy a Efe que la muestra, que se abrirá mañana al público, recuerda ese pabellón que, en plena Guerra Civil española, ofreció uno de los momentos “más importantes de la historia del arte”. La gran misión del pabellón español y de los artistas que en él expusieron fue, en palabras del responsable de la recopilación, “defender la democracia y la libertad”.

Obras tan memorables como el “Guernica”, de Picasso; “El segador”, de Miró; la “Fuente de Mercurio”, de Calder, o “Cabeza de Montserrat gritando”, de González, vieron la luz gracias a esta cita en París, en un contexto en el que “las exposiciones universales eran grandes escaparates internacionales”. Mayoral consideró que los momentos de “conflictos, incertidumbre y muerte” como el que se vivía entonces en España hacen que los artistas “se crezcan” y creen “obras para siempre”.

Según explicó a Efe el comisario de la exposición y director del Instituto Cervantes de París, Juan Manuel Bonet, estos artistas no habían tenido antes “una vinculación muy fuerte con la política”, pero es, a partir de ese momento, cuando se “comprometieron con la causa republicana”. En el caso de Picasso, aseguró Bonet, esta exhibición se convirtió en el “preludio” de su actitud después de la Guerra Civil, cuando decidió afiliarse al Partido Comunista.

Después de haber pasado por París y Barcelona, la elección de Londres como siguiente destino de “Arts Revolutionaries” se debe, explicó Mayoral, a la “vinculación que hubo del pueblo británico y sus artistas, como Henry Moore, con la causa republicana” y a que se trata de una de las “grandes ciudades del mundo para el arte”.
La sala que alberga la exposición trata de imitar cómo fue el propio pabellón español en 1937, un espacio “sencillo y sobrio que tenía fuertes elementos catalanes”, sostuvo Bonet.

El comisario manifestó cómo mientras muchos de los cientos de países que estuvieron presentes en la capital francesa optaron por “resolver sus pabellones de manera historicista” otros, como es el caso de España, se decantaron por el modernismo. Así, los arquitectos Luis Lacasa y Josep Lluis Sert fueron los escogidos por Josep Renau -el entonces director general de Bellas Artes de España, encargado de la organización de la muestra española- para crear el espacio.

Bonet sostuvo que aunque en el año 1937 el impacto de la muestra fue “más minoritario que popular”, a medida que han ido pasando los años y que “el Guernica se ha convertido en el símbolo que es”, el arte que hubo en el pabellón es ahora “de lo más preciado de estos artistas”. Sobre el “Guernica” destacó que se trata de la obra “más conocida del siglo XX, la gran pintura de la historia, un alegato contra la Guerra Civil y contra todas las guerras”.

Otra obra clave de ese periodo es también “El segador” de Miró, pieza que tras la exposición de París desapareció, pero que en “Arts Revolutionaries” han reproducido en un gran mural por su “valor icónico”. Mayoral reveló que han colaborado con el nieto de Miró para la exposición, quien, al ver la reproducción de “El Segador”, quedó cinco minutos “en silencio, impactado por la inmensidad de la pieza”.

Para recopilar las obras expuestas, todas pertenecientes a ese momento o que evocan ese espíritu, la galería catalana colaboró con con diferentes coleccionistas, fundaciones, archivos y museos. Las obras se exhibirán desde mañana y hasta el 10 de febrero en una sala de la calle Duke Street St James’s, en el barrio londinense de Westminster.
 

 

, Picasso, Miró y Julio González, en Londres, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/picasso-miro-y-julio-gonzalez-londres-articulo-675162, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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