Cuando Petrona era niña, bajaba al arroyo con su abuela y tías a cantar, hacían la recolección de ñame, tabaco, entonando una melodía que espontáneamente surgía. Desyerbaban, lavaban la ropa a punta de ´manduco´y siempre la música acompaño las labores. De allí nació su vena bullerenguera y su deslumbrante encanto para componer.  A los 77 años está estrenando un arriesgado álbum , más exactamente una “ Suite Electrónica”, donde el punto de partida es África y su tambor para aterrizar en una amalgama de sonidos que pasan por el afrobeat, el electrobullerengue, el  tropical bass, el longue, lo minimal y  la electrochampeta, entre otros experimentos.

Después de la aparición del álbum Las Penas Alegres, quedo en el aire para los productores, la necesidad de llevar la música de Petrona Martínez a un estado mayor.  No era para menos, unos  curiosos dj´s,  intuitivamente ya habían realizado remixes  de algunas de sus canciones.  Fue así como Manuel  García, más conocido como Chaco y Mayte Montero, se dieron a la tarea de  darle un norte y concepto a Petronica: “Fue un viaje muy largo, algunos temas duramos años trabajándolos. Con algunos artistas colaboramos en vivo en estudio, con otros solo de manera virtual, pero siempre hubo mucha comunicación y respeto para lograr un buen disco. En general, no queríamos estrenar canciones de las que no hubiésemos publicado la versión tradicional primero”. Comenta Chaco desde Nueva York, lugar donde vive hace varios años y desde donde se gestó la idea del álbum.

Petrona es sin duda una de las portadoras de la música tradicional más relevantes de nuestros días, y este álbum es claramente una muestra del alcance que ha tenido su música en el mundo.  Músicos de Grecia, España, Estados Unidos, Italia, Inglaterra, Canadá y Colombia, hacen parte del disco que tiene 16 cortes, donde se exploró lo tradicional desde la electrónica.

Lo que hay es autenticidad, identidad, de  una música tan local que fue cultivada en los polvorientos caminos de Palenquito (Bolivar)  y que ahora tiene la posibilidad de sonar en  importantes lugares del mundo, donde en otras lenguas se bailan Las penas alegres, La Encuera, Mi Lavandera, Oye Mi Mama, Sepiterna. Imagínese usted  que en Grecia, Washington o Los Ángeles,  alguien está escuchando y bailando sin entender el idioma castellano,  pero hay algo familiar en su genética sonora que lo conecta con la voz de Petrona, y en el fondo algo le hace resonar, vibrar y emocionar, porque  es  la voz y el  tambor los que  delinean este viaje musical.

, Petrona Martínez, del tambor al sintetizador, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/petrona-martinez-del-tambor-al-sintetizador-articulo-664802, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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