Las calles de Toronto la recibieron con los brazos abiertos. La policía incluso cerró el acceso de autos al teatro Princess of Wales para evitar problemas con su llegada, durante el estreno mundial de la película Lion en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Ella ni siquiera es la protagonista. Pero el rol de la madre adoptiva de un huérfano de otra raza tiene mucho que ver con la realidad de Nicole Kidman, que también había adoptado con Tom Cruise a sus dos hijos mayores, Isabella y Connor, mucho antes de tener sus hijos biológicos, Sunday y Faith, con Keith Urban.

¿Qué tan importantes son los festivales de cine para los actores, en un mundo donde no existen las películas de superhéroes?

Yo creo que los festivales de cine hoy son mucho más importantes porque es muy difícil para las películas independientes ser descubiertas. Los actores necesitamos toda la ayuda que podamos con las películas de bajo presupuesto, que obviamente no están detrás de los más grandes estudios de cine o no son producciones con superhéroes. Y me siento afortunada de poder estrenar una película mundialmente en un festival internacional de cine. Por eso también trato de participar cuando es posible.

¿Alguna vez se cuestionó qué habría pasado si hubiese aceptado alguna de las tantas producciones que rechazó?

Si algo parece tener demasiados puntos en contra, suelo alejarme. Y es algo que siempre me pasó en una vida de muchísimos roles. Supongo que es parte del crecimiento, entender lo que pasa cuando algo tiene que pasar. Los roles son los que llegan hasta mí, algunos no, y así funciona todo. Hay que disfrutar el proceso, ser feliz y mantenerlo todo lo más simple posible.

¿Cómo recuerda el día en que se subió a un avión y al mirar por la ventana se dio cuenta de que estaba cambiando para siempre su futuro, mudándose de Australia a Hollywood?

No fue precisamente así (risas). Pasé mucho tiempo con un pie aquí y otro afuera. Me siento muy internacional. Siento que soy parte del mundo entero y es por eso que también busco directores e historias con gente de todo el mundo. Tengo suerte de formar parte de una generación donde también es posible, porque los actores de unas generaciones anteriores no tenían nada parecido. Soy una actriz australiana que trabaja a nivel global.

¿Hollywood sigue siendo igual que hace 25 años?

Ni siquiera estoy segura de lo que es Hollywood hoy, porque no creo que exista Hollywood hoy. Estamos todos desparramados por el mundo. Hollywood pertenece a otra era que no existe. En cierta forma es triste, pero al mismo tiempo te diría que el mundo entero es Hollywood hoy, porque podemos filmar historias de todos lados, en todos lados. Y eso es extraordinario.

¿Es por eso que ahora también produce cine, además de actuar?

Como mujer, quiero tener la posibilidad de trabajar con escritores y directores, ofreciéndoles diferentes oportunidades. Tengo la fortuna de conocer gente que está decidida a invertir y el hecho de tener tantos lugares distintos para expresarme es algo maravilloso. Haber hecho una película como Big Little Lies, que produje hace poco con Reese Witherspoon, es un buen ejemplo de la experiencia fantástica detrás de cinco mujeres protagonistas de todas las edades con historias realmente extraordinarias que duran siete horas.

¿Es pura casualidad que se parezca tanto a la verdadera madre adoptiva que vivió la historia que le toca representar en la película “Lion”?

Yo había leído el guion y el director, Garth Davis, incluso me dijo que yo me parecía físicamente a la verdadera madre adoptiva, Sue, cuando yo usaba el pelo enrulado, a los catorce años. En ese momento le dije que sería un absoluto honor representarla en la película, porque amo sus ideales.

Y detrás del verdadero ejemplo de la adopción en la vida real, ¿qué opina de lugares como Latinoamérica, donde ciertos países cuestionan la adopción de hijos si las parejas son homosexuales?

Para mí, lo más importante es que un niño se sienta amado y pueda crecer en una familia con amor, sin importar cómo se unió la familia. No importan las preferencias (sexuales) o el color de la piel que tengan los padres. Obviamente, es necesario que el niño tenga el más puro y hermoso amor. Es lo que la verdadera Sue (del cine) pudo ofrecerles a sus hijos. Y es probablemente lo que más me identifica, porque ella siente un amor incondicional por sus hijos.

, Nicole Kidman: “No creo que exista hoy Hollywood”, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/nicole-kidman-no-creo-exista-hoy-hollywood-articulo-675986, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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