Bioprocol, que nació en 2014, es uno de los 500 negocios verdes que han surgido y crecido bajo el amparo de la Política de Producción y Consumo Sostenible que impulsa el Ministerio de Ambiente junto con las corporaciones autónomas regionales y otras instituciones.

“Ha sido grato el esfuerzo que se ha hecho en los últimos años, porque cuando comenzamos no había mucho eco en la sociedad. Hemos visto que los negocios verdes crecen de forma exponencial mes a mes. Cada vez se ve más demanda por parte de la sociedad y entre los emprendedores verdes”, cuenta Mauricio Mira, jefe de la Oficina de Negocios Verdes del Ministerio de Ambiente.

El volumen del mercado mundial de productos y servicios asociados al medioambiente ascendía en 2007 a cerca de 1.300 billones de euros. Se proyecta que este mercado sea, en el año 2020, de más de 3.100 billones de euros, con una tasa anual media de crecimiento del 6,5 %, posicionándolo entre los más atractivos, prometedores e innovadores.

En Latinoamérica, México ya decidió que lo suyo son las energías renovables. El país azteca forma parte del llamado “cinturón solar”, los territorios con más alto potencial de aprovechamiento de la energía del sol. El 90 % del territorio presenta una irradiación solar que al día fluctúa entre 5 y 6 KWh por metro cuadrado. La apuesta de Perú es otra: productos orgánicos. Ya es el quinto país comercializador a nivel mundial. Entre 2005 y 2010 incrementó sus exportaciones en 363 %, y entre 2009 y 2010, en 31 %. La quinua y otros ingredientes de la cocina peruana han llegado a la mesa de millones de habitantes en todo el planeta.

Colombia es uno de los lugares con mayor biodiversidad en el mundo en mamíferos, aves, reptiles, anfibios y especies endémicas y presenta muchos ecosistemas con excelentes posibilidades para el desarrollo y el posicionamiento de los negocios verdes.

“En este momento estamos en la implementación del Plan Nacional de Negocios Verdes y los Programas Regionales de Negocios Verdes, en compañía de todas las autoridades ambientales del país”, explica Mira. La meta para 2017 es abrir ventanillas verdes en las corporaciones de todo el país e impulsar la creación de otros 182 negocios, que se sumarían a los 500 que hasta ahora han nacido. La mayoría de estos emprendimientos son microempresas y pymes. Parte de la estrategia consiste en que aprovechen el factor de competitividad y diferenciación de las regiones. En el caso de la Costa, el ecoturismo; en el Valle, la agricultura sostenible; el café en los departamentos con esta tradición, y en otros la eficiencia energética, biocombustibles y el aprovechamiento de residuos.

“Ser emprendedor en Colombia es difícil. Quien lo intenta se enfrenta a una larga lista de documentos y permisos. Por eso hemos creado una ventanilla especializada en las corporaciones autónomas, para que los emprendedores conozcan las dificultades y ayudarles con trámites, darles capacitación. La ayuda de las cámaras de comercio es clave en esto”, explica Mira.

El otro reto es que todos los colombianos descubran el valor de los negocios verdes. En 2007, una encuesta mostró que el 98,5 % de las personas no sabían qué era Mercados Verdes. La mayoría asoció el concepto a plazas de mercado. Mira y su equipo de trabajo confían en que dentro de poco tiempo los negocios verdes sean parte de la identidad nacional.

, Negocios verdes, listos para despegar, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/negocios-verdes-listos-despegar-articulo-671489, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza