Hay secretos de familia escondidos detrás de un arqueo de cejas, en silencios prolongados después de una pregunta incómoda o aferrados a una tumba sin eco alguno. Los de la familia Teicher, los guardó Karolina, de 92 años, en un envoltijo al fondo de un recipiente lleno de toallas y sábanas limpias. “Cuando me lo pasó, yo sentí que estaba ante un tesoro”, recuerda la periodista colombiana Olga Behar. Y acertó. El envoltorio era el diario de la guerra y de cómo sobrevivió la relación de Karolina y Bruno durante la persecución nazi.

El diario de Karolina quedó en manos de Olga Behar, periodista, escritora, maestra, hija de mamá judía-alemana y papá israelí. Una mujer que creció en un hogar donde sus abuelos fueron víctimas de la persecución, tuvieron muertos en la familia en campos de concentración, fueron perseguidos.

—Creo que esa maleta que cargamos todos como periodistas con nuestra propia historia de vida, se ve reflejada en nuestras obras. El hecho de que mi madre fuera refugiada de la guerra, que a su padre antes de fugarse de Alemania lo hubieran golpeado en la calle, pateándolo por ser judío, eso marcó mi infancia, mi adolescencia, también el que los personajes de mi novela fueran amigos cercanos a mis padres. Lo importante es saber que eso existe, pero también saber desprenderse para lograr contarlo aunque sea una ecuación muy difícil de manejar —explica la autora.

Por décadas, Behar y su familia pensaron que nada en la vida podía ser peor que la tragedia del pueblo judío, hasta que conoció la historia de los Teicher y escribió su nueva novela: Más fuerte que el Holocausto, de editorial Icono.

Bruno y Karolina, protagonistas de la novela, lograron sortear todas las dificultades porque ambos sentían que tenían que sobrevivir para que el otro no estuviera solo al final de la guerra.

El matrimonio de los Teicher transcurrió en el Lager, un campo de trabajo instalado por los nazis de corte elitista para un pueblo judío que luchaba por la supervivencia. Quien entraba a Lager, comía cáscaras de papa con agua caliente a cambio de trabajar día y noche en labores de limpieza y demás oficios que los alemanes no desempeñaban: “un lugar frío, gris, a punto de caerse a pedazos por el hacinamiento”, relata Behar en la obra.

Olga describe su novela como una narrativa histórica donde los hechos suceden en la parte sureste de Polonia, una región muy poco explorada por el mundo literario y donde el amor les permitió a los Teicher reencontrarse al final de La Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué salirse del periodismo para entrar al mundo de la ficción?

—Yo nunca salí del periodismo —afirma. —Yo construyo una obra de literatura de la realidad donde el soporte está en hechos de la vida real, construyendo personajes de carne y hueso. ¿Qué tiene la novela de ficción? se pregunta y se contesta. —El sello, la estructura que es algo personal que surge del escritor.

Behar llega al ágora de la ficción después de publicar varios libros periodísticos, todos incómodos para muchos políticos de cuello blanco en Colombia. Con El clan de los Doce Apóstoles exhibiría los nexos de Santiago Uribe, hermano del expresidente Alvaro Uribe, con el paramilitarismo. La investigación fue ficha clave para la detención de Uribe el año pasado. Con su biografía Abordo de mí misma contaría, entre otras cosas, los motivos por los cuales se vio obligada a exiliarse en México, y con Noches de humo, evidenciaría un crimen de Estado perpetrado por las fuerzas de seguridad en la toma del Palacio de Justicia a finales de los 80.

Hoy, cuando Colombia intenta dar el salto hacia un nuevo país y la paz se perfila como una prioridad, llega a las librerías Más fuerte que el Holocausto, una novela de guerra para un mundo en conflicto con un mensaje de reconciliación, de saber sobreponerse a las dificultades y al horror. Una obra que representa para su autora, la búsqueda de nuevas herramientas para contar nuestra propia historia.

Mientras Olga habla de perdón y reconciliación en las aulas, cuenta que los protagonistas de su novela nunca pudieron perdonar. Quizás porque ni los Taicher ni los seis millones de judíos asesinados por los nazis reconocieron nunca la criminalidad. O porque los agresores nunca repararon a sus víctimas. O quizás porque nunca se vio un arrepentimiento ante ningún tribunal y las víctimas del Holocausto no supieron qué era un gesto de paz.

Los Taicher sobrevivieron al Holocausto e hicieron una promesa. El silencio sería el arma para que sus hijos crecieran alejando el resentimiento. Entonces Karolina soltaba frases en polaco cuando no quería que la entendieran. Como un mensaje cifrado entre esposos que nadie cuestionó. Hizo su historia en un diario para que la memoria hilara lo que el tiempo borra. Lo guardó por 90 años en el fondo de un recipiente lleno de toallas y sábanas limpias. Al cumplir 92, le dijo a Olga Behar: “lo tengo todo, lo tengo todo”. Y sí, lo tenía.

, “Más fuerte que el Holocausto”: Olga Behar, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/mas-fuerte-el-holocausto-olga-behar-articulo-661842, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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