¿Cómo se debe entender la vida? Esta es la pregunta del millón, o mejor, la de Setecientos millones de rinocerontes, título que da nombre al nuevo libro de Manuel Vilas, escrito desde la desesperación, la ebriedad y la locura.

El autor español vuelve al ruedo literario con una colección de relatos que indagan en el fracaso de la experiencia humana. “Es un manual paliativo para personas que hayan sufrido algunos de los padecimientos psicológicos avanzados que en este libro se detallan, especialmente el simple y llano padecimiento de vivir, de estar vivo, y sus infinitos derivados, algunos aún por catalogar”: así lo manifiesta en su carta de inicio, fechada en marzo de 2021, el psicoterapeuta Cristóbal Colón, y en la que justifica su decisión de dejar por escrito una serie de testimonios de pacientes que han pasado por su consulta.

El rinoceronte se convierte en la perfecta metáfora de la condición humana. En cada relato se puede destacar la pericia narrativa de un autor en evidente plenitud, impecable a la hora de plasmar los grandes dilemas que atribulan al hombre. Vilas sabe bien cómo abordar las obsesiones que envuelven a una manada de seres, que pese a ser resplandecientes y luminosos se compartan como rinocerontes, como animales trastornados, siempre al borde de abismos. “En realidad, yo llamo trastorno del rinoceronte al hecho en sí de existir, de vivir, de pasar por este mundo… Este animal es la mejor imagen para abordar la oxidación, al envejecimiento y la catástrofe… Igualmente, representa el júbilo, la belleza, la pasión y la fraternidad….”, son estas algunas de las frases con las que concluye el narrador su carta, no sin antes hacernos la siguiente invitación: Trastórnate. Es delicioso. “El misterio de vivir es convertirte en Setecientos millones de rinocerontes”.

Setecientos millones de rinocerontes es una novela escrita desde el sufrimiento, llena de testimonios trágicos, marcados por el tema de  la muerte y el alcohol entre otros padecimientos que afrontan muchas personas? ¿Por qué?

El libro es una indagación en el fracaso de la experiencia humana. Pero es una indagación luminosa. Es un libro muy autobiográfico. La muerte de mis padres y mi alcoholismo, del que ya he salido, marcan el libro. El alcohol produce una distorsión de la realidad, socialmente aceptada. El alcohol es una bajada a los infiernos, pero no hay dos alcohólicos iguales, ni hay dos bajadas iguales a los infiernos.

¿De qué otra forma se puede percibir esta novela?

Se puede percibir y leer también como un libro de relatos, relatos que se van entrelazando y que van constituyendo un ambiente y una atmósfera. Para mí es más un libro de relatos que una novela, pero se puede leer como el lector quiera. Todos los personajes de las historias han perdido, han fracasado, pero al pronunciar y contemplar su fracaso, su humanidad se eleva, se convierten en ángeles, se convierten en mártires iluminados. Gozan de su dolor, porque lo están viendo. Han conseguido ver el dolor.

¿Qué concepto tiene realmente usted de la vida?

La vida es lo que tenemos. Y tenemos un misterio. La vida es nuestro misterio, nuestra oscuridad y nuestra leyenda. Para mí la vida es un desafío de conocimiento. La vida te obliga a amarla y a conocerla.

Al inicio del libro se deja por escrito que vale la pena vivir trastornados o desubicados, exactamente aparece así: Conviértete en un rinoceronte. Trastórnate, es delicioso, pero los testimonios que aparecen reseñados no son para nada placenteros. ¿Por qué cree, entonces que el narrador le hace esta invitación al lector?

El libro es muy cervantino, y por todas partes se escribe desde la ironía. No podemos hacer caso de las manipulaciones del narrador. Las historias son terribles. La idea es que la vida desgasta. De eso trata el libro: del desgaste, de la consumación, del deterioro. Vivir es un proceso de derrumbe. El narrador está enfermo.

¿Cuéntenos cómo escogió el nombre del narrador, por qué decidió llamarlo Cristóbal Colón?

Es un ser trastornado. Está completamente loco. Se cree otro. Es un Don Quijote. Es el loco clásico, el que se cree Napoleón. En este caso, Cristóbal Colón.

Este loco psicoterapeuta quiere ser recordado con la frase “Vivir es convertirse en un rinoceronte” ¿Con qué frase le gustaría que lo recordaran a usted?

Con esa misma frase. Porque la imagen del rinoceronte busca sugerir el misterio de la vida. Un rinoceronte es un animal enigmático. El significado de la vida de cualquier ser humano siempre es un enigma. Por eso nació el libro, para esclarecer el enigma. Todo ser humano es un gran enigma. Somos siete mil millones de enigmas sobre la faz de la tierra, esa es la población mundial hoy. Cada hombre es un dios.

Sobre el autor:

(Barbastro, 1962) Es poeta y narrador. Ha publicado las novelas Magia (DVD, 2004), España (DVD, 2008) -considerada como una de las novelas más importantes de la primera década del siglo XXI por la revista Quimera-, Aire nuestro (Alfaguara, 2009) -que obtuvo el Premio de la Librería Cálamo-, Los inmortales (Alfaguara, 2012) y El luminoso regalo (Alfaguara, 2013), además del libro de relatos Zeta (DVD, 2002).
También es autor de los poemarios El cielo (DVD Ediciones, 2000), Resurrección (XV Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma; Visor, 2005), Calor (VI Premio Fray Luis de León; Visor, 2008) y Gran Vilas (XXXIII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla; Visor, 2012). Su poesía reunida, con la excepción de este último poemario, apareció bajo el título de Amor (Visor, 2010).
 

, Manuel Vilas: "Vivir es convertirse en Setecientos millones de rinocerontes", http://www.elespectador.com/noticias/cultura/manuel-vilas-vivir-convertirse-setecientos-millones-de-articulo-658252, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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