El próximo año se cumplen 40 años del estreno de la mítica saga de culto que asombró a las últimas generaciones, una guerra civil galáctica que ha revolucionado la pantalla gigante y nos ha mantenido prendidos del desarrollo de diversos conflictos con héroes y villanos que transmutan en su personalidad, de una forma muy humana, para demostrarnos que no podemos ser lo suficientemente buenos o malos en medio de la política, la guerra y el amor.

Leia Organa, la princesa a la que todos llaman general, nos brindó un personaje femenino fuerte en una saga con una indiscutible mayoría masculina en la que su rol, representado por Carrie Fisher, revolucionaría la guerra galáctica situándose al nivel de sus compañeros en batalla como una mujer política, rebelde y dama Jedi en La Nueva Orden Jedi. Fue la mujer que logró vencer en Hollywood el personaje clásico y misógino de la damisela en apuros que espera a ser rescatada, puesto que se encargó ella misma de vencer a su captor, Jabba el Hutt, en una operación para rescatar a Han Solo en el Retorno del Jedi. Una fémina de armas tomar que pudo valerse por sí misma y recobrar su libertad. (Lea: Murió la actriz Carrie Fisher, la recordada princesa Leia en Star Wars)

Acaba de fallecer la mujer que le dio vida a este personaje que hizo que muchas niñas tiráramos lejos el disfraz de Blancanieves para soñar con Leia Amidala Skywalker, empuñar el sable y salir a revolucionar alguna fiesta de Halloween. La protagonista de la saga no solo transformó el papel de lo femenino con su intelecto, fuerza y determinación, sino que demostró que para tener un rol protagónico no era necesario que la heroína saliera semidesnuda. Fue así como Leia se interpretó con un vestuario bastante cercano a un hábito monacal con el que se veía absolutamente guapa. Cómo no enamorarse de ella, líder de la rebelión, mandona y autónoma; un sueño transformador que desde niña me hizo preguntarme si en serio existía un solo rol para habitar la galaxia con cuerpo de mujer.

Aun con los logros que se obtuvieron con la revelación de un personaje como Leia en un universo femenino lleno de mujeres indefensas, llegaron las críticas a la “hipersexualización” de la princesa cuando es vuelta una esclava por Jabba el Hutt y sale luciendo un biquini dorado. De inmediato los defensores de la buena conducta y la moral, e incluso algunas feministas que consideraron un retroceso la escena, acudieron con críticas para la actriz e intentaron descontinuar la venta de la muñeca de la princesa Leia; frente a lo que la actriz en una entrevista contestó: “Para el padre que pregunta ‘¿Qué voy a decir a mi hijo sobre por qué ella lleva esa ropa?’, dígale que una babosa gigante me capturó y me obligó a usar ese estúpido traje, así que le maté porque no me gustaba. Y luego me lo quité”.

Nos despedimos de la heroína Hollywoodense que encaró a la industria cinematográfica para que desde unos revolucionados años setentas hasta los tiempos de ahora le demos cabida a una supermujer que sea desafiante y temeraria en medio de la guerra, un modelo femenino que puede ser representado desde la sagacidad y la fuerza de una estratega que no se quedó en su papel de delicada aristócrata, sino que nos regaló el sueño con el que queremos eternizarla: Sí podemos ser fuertes, valientes, desafiantes y aguerridas.

, Leia Organa, la fuerza de la mujer en Star Wars, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/leia-organa-fuerza-de-mujer-star-wars-articulo-672255, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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