El Ministerio de Ambiente, en compañía de los institutos de investigación y entidades adscritas como Parques Nacionales Naturales y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), presentaron esta mañana los avances en su gestión y los retos que tienen por delante para los próximos años.

La rendición de cuentas tuvo cuatro enfoques principales: posconflicto, delimitación de páramos y conservación de fuentes hídricas, cambio climático y negocios verdes, entres muchos otros puntos relacionados con comercio ilegal, minería, turismo y financiación extranjera.

El líder de la cartera, Luis Gilberto Murillo, empezó haciendo un llamado a los colombianos a que se manifestaran a favor del acuerdo de paz para avanzar así en la recuperación y conservación de los ecosistemas; teniendo en cuenta que muchos de los municipios donde el conflicto armado ha tenido una fuerte presencia, también hay una alta degradación de los recursos naturales. 

“Urge establecer un marco de crecimiento verde donde podamos garantizar un equilibrio entre las necesidades de conservación y las necesidades de crecimiento social y económico; todo en el marco de la sostenibilidad”, expresó Murillo, quien también llamó la atención sobre los dividendos que traería la paz.

Según estimaciones que se hicieron en marzo de este año,  en un escenario donde la paz ayudase a reducir la deforestación, la contaminación por mercurio y el derrame de petróleo, Colombia ahorraría $7,1 billones en daños ambientales cada año.

Las estimaciones, que fueron hechas por el Departamento Nacional de Planeación, muestran que sólo por recuperación de hectáreas deforestadas, el ahorro sería de $1,2 billones. Por costos en salud por el uso indiscriminado del mercurio serían de $516.000 millones y $636.000 millones más por costos evitados de limpieza, pérdida de petróleo y servicios sistémicos.

En cuanto a la delimitación de páramos, Murillo aseguró que este año ya llevan delimitados 18 complejos de páramos que equivalen a más de 700.000 hectáreas protegidas y que esperan, a 2018,  declarar 2.5 millones más de áreas protegidas.

Mientras tanto, la directora de Parques Nacionales Naturales, Julia Miranda, aseguró que simultáneamente estaban trabajando en la declaración de nueve áreas protegidas del orden nacional en una extensión aproximada de 1.600.000 hectáreas.

“Tenemos más de 300 ecosistemas terrestres y marino costeros, contamos con una biodiversidad que en el mundo representa el 10%, ocupamos el primer puesto en aves con 1921 especies, los primeros en mariposas con 3274, el segundo en plantas con 4270 especies de orquídeas. Una riqueza que ha sido conservada y que la gente quiere conocer”, expresó Miranda, haciendo referencia a que 23 de los 59 parques nacionales están abiertos al ecoturismo. 

Pero no todo ha sido color de rosa y el director del Ideam, Ómar Franco, se encargó de recordarle al país que no está bien que en 2015 se hayan perdido 124.035 hectáreas de bosque, donde los departamento del Caquetá, Meta, Guaviare, Antioquia y Putumayo fueron los más afectados.

“Aunque hubo una reducción del 12% en comparación con 2014, eso no nos puede dejar tranquilos. En el primer trimestre de este año hemos tenido ocho alertas de deforestación, particularmente en el Urabá chocoano, en Caquetá, sur del Meta, occidente del Guaviare y Putumayo”, sentenció Franco.

La infraestructura no planificada, la praderización, ganadería, cultivos ilícitos, minería ilegal, producción agropecuaria, extracción de madera y cultivos agroindustriales son los motores de deforestación que se están comiendo a mordiscos los bosques naturales del país, según el Ideam.

En cuanto a la degradación ambiental que padece la Ciénaga Grande de Santa Marta, un ecosistema estratégico compuesto por un conjunto de lagunas y humedales costeros, declarado Reserva de la Biósfera por la UNESCO y protegido por la Convención RAMSAR, el ministro Murillo aseguró que era “urgente” tomar medidas conjuntas pero no se explicaron a profundidad.

Fue la directora de recursos hídricos, Luz Hicela Mosquera, quien dijo que se construiría un plan de acción con cuatro componentes: atención inmediata;  gobernanza para el uso, manejo y control del recurso hídrico; saneamiento básico y agua potable, y seguridad alimentaria  generación de empleos a través de los servicios ecosistémicos que presta la Ciénaga.

, Las cuentas pendientes del sector ambiental con el país, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/cuentas-pendientes-del-sector-ambiental-el-pais-articulo-666769, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza