Los colores que debe tener la paz, es una construcción que tendrá, la decisiva participación de los diversos sectores sociales de Colombia: Estado, víctimas, victimario y un constituyente primario, con la disposición al perdón y brindar las posibilidades a las partes en conflicto interno, de salir, a la otra orilla como debe ser.

El desarrollo de los acuerdos del proceso de paz, que adelantan el Estado y las Farc, debe asumirse con la mayor madurez posible, que le baje a la mínima expresión, a una polarización peligrosa que encontramos, en muchos de los sectores de la Patria, azuzado por el centro y la extrema derecha.

Los incendiarios no cesan, en su afán de hacer de este proceso, una hoguera que nos arrincone. “Ese ponerle leña al fuego” se ha vuelto una constante en el centro y extrema derecha, hecho que tiene una base fundamental y es que, al firmar la paz, su discurso mediático no tiene razón de ser.

Soy un convencido que, este extenso tiempo, de más de siete décadas, en donde la muerte y el odio, han tenido un protagonismo desastroso, el cual ha contribuido a que las desigualdades sociales, con la extrema pobreza a bordo, una educación en todos sus frentes cuestionada, con un índice diciente de analfabetismo, serios problemas de empleo, la tierra en manos de unos cuantos, graves problemas ambientales y lo peor, “una corrupción que es la mayor Bacrim que tiene Colombia”, que ha generado muchos nuevos ricos, en detrimento de las reivindicaciones sociales, cuyas inequidades son el pan de cada día.

Por eso, en estos años de muchos encuentros y desencuentros, todos debemos pensar que la paz, no es una moda ni el embeleco farandulero, de unos cuantos y que la misma, no tiene un solo dueño.

Apropiarnos de la defensa y consecución de ella, es un tema que a los amantes y propiciadores de la guerra, no les suena ya que ahí, es donde ellos son protagonistas y sacan los mejores dividendos.

Contrario a lo que se piensa, sobre los creadores del arte, en la mayoría de los casos, estigmatizados por la extrema derecha, pensamos que la paz se tiene que hacer con arte, en donde es mejor abrir espacios llenos de reconciliación, que continuar la vida que hemos llevado en un conflicto interno, que ha sido una exaltación a la muerte.

Nosotros, un sector importante de la cultura nacional, hemos hecho llegar a las comisiones que trabajan el tema de la paz, la propuesta constructora de “una mesa artística por la paz”, que debe llevar de viva voz,  a todos los sectores sociales de la Patria, un discurso creíble por el Si, conciliador, lleno de fraternidad y de ganas, por lograr un mejor país para esta y las futuras generaciones que han de venir.

La paz hecha con arte es una iniciativa social, que busca llegar a lo más sensible del alma nacional. No es un acto de mensajería, subordinado por partido o movimiento político alguno. No somos portadores de mensajes, llenos de retaliación contra la derecha o izquierda. Eso sí, invitamos al centro y extrema derecha como a la izquierda extrema y moderada, a que pensemos la paz con arte, en donde debemos pintar con los colores del alma nacional, el inmenso arco iris, que debe ser el resultado de un dialogo amplio, generoso y sincero, por parte de la derecha y la izquierda.

Esa propuesta nuestra, amparada en una acción artística y democrática, debe reivindicar ese hecho, que espera el mundo civilizado y que nosotros los colombianos, debemos tener la capacidad para construirlo, en donde el “perdón” y  el acto sincero de ser “perdonados”, por tantas acciones oscuras que han postrado a la Nación, sea de verdad y no, el pañito tibio, que cada vez que haya un debate, salga a relucir.

Nosotros tenemos, con que construir nuevos caminos y hacer de Colombia un País más incluyente, con mejores logros sociales y que sirva de modelo a otros pueblos hermanos.

“La mesa artística por la paz”, cree en el proceso que adelanta el Gobierno con las Farc como un acto de vida y no, como la continua exaltación a la cartografía de la muerte.

*Escritor, Periodista, Productor Musical, Compositor y Gestor Cultural, para que el Vallenato tenga una categoría dentro del Premio Grammy Latino.  

, “La paz se hace con arte”, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/paz-se-hace-arte-articulo-663997, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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