Nada pudo marcar más la vida de Janis Joplin que su adolescencia. El exceso de peso y la presencia de acné severo la hicieron acreedora de crueles apodos, pero quizás, una de las cosas que la marcó fue el día que una fraternidad de su secundaria la nombró la más fea de su promoción. Al baile de graduación nadie la quiso invitar.

La vida de la reconocida cantante de soul y blues se puede definir por el constante rechazo, tanto por su forma de pensar como de vestir. Tras tener una infancia complicada, viajó a Austin Texas para estudiar bellas artes. Allí influenciada por la tendencia hippie de la época, cambió su forma de ser y su discurso se volvió feminista.

La reina del blues, una de las primeras estrellas femeninas del rock, se esforzó desde el momento que salió de su casa en orgullecer a su padre. Así lo hizo ver en el documental Janis: Little Blue Girl, Amy Berg, quien recuperó algunas de las cartas que Janis le enviaba a su familia y en la que les hablaba de cada una de sus experiencias y sus logros como artistas.

Con el dolor aún vivo de lo que había sido su paso por la secundaria y sin ninguna aspiración de volver a su casa, Joplin decidió comenzar su vida en San Francisco, a donde viajó con Chet Helms (un productor del que se enamoró) y comenzó su vida musical como vocalista del grupo Big Brother and the Holding Company. Su voz grave y cadenciosa, hacía eco junto a letras de protesta, que no hablaban de discriminación, ni amor, sino velaban por los derechos de ser mujer, de la libre expresión y la sexualidad.

El éxito le llegó muy pronto. Dos años después de conformar la banda, logró gran reconocimiento al participar, junto a su grupo en el Monterrey Pop Fest, en 1967, en el que también estuvieron artistas como Jimmy Hendrix  y The Who. Desde allí sus preocupaciones comenzaron a cambiar, ya no solo le interesaba enorgullecer a sus padres o encajar en la sociedad, desde ese momento su mayor aspiración fue alcanzar la admiración de su público.

Janis nunca se creyó una cantante de verdad. O por lo menos una que hubiera completado su formación. Para ella siempre fue importante continuar su aprendizaje y sobretodo ser auténtica con su público, como lo afirmó en una entrevista, “en el escenario le hago el amor a 25000 personas diferentes. Luego me voy sola a casa”.

Ya reconocida como una de las cantantes más importantes de la época decidió volver a Port Arthur, Texas, el pueblo donde nació y creció. No era su interés revivir los malos momentos que pasó en su infancia, pero tras enterarse que habría una reunión de exalumnos no dudo en regresar. Tal vez esperaba que aquellos que se burlaron de ella reconocieran sus triunfos, pero en medio de lo mediática que fue su visita, se le vio incómoda, en medio de las miradas de desaprobación de sus santiguos compañeros y de los medios que cubrieron su paso la pequeña ciudad.

Adicciones

Además del alcoholismo a Janis Joplin la marcó su adicción por la heroína, aunque en múltiples ocasiones intentó dejar sus adicciones, cada vez que se sentía sola volvía a recaer. En el documental Janis: Little Blue Girl, Berg narra cómo la joven cantante logró dejar las drogas en un viaje de vacaciones a Brasil, en el que conoció al que al parecer era el amor de su vida, el profesor David Niehaus, pero de regreso a su realidad y luego de separarse de su grupo para conformar su carrera como solista, volvió a su adicción y así mismo terminó su relación con dicho hombre.

Una de las anécdotas que se resalta en el documental de Berg, fue una en la que la cantante, en medio de una fiesta con sus amigos decide tomar un gran sorbo de vino sin advertir que dentro de la botella había 68 ácidos, inmediatamente después que Janis lo supo,  fue a vomitar al baño, en verdad tenía un interés de dejar sus adicciones y cambiar su vida, cuenta uno de sus amigos.

Al no lograrlo, su final no era inesperado. Alcanzó de nuevo el éxito junto a su nuevo grupo Kozmic Blues Band, con el que se presentó en Woodstock, pero no logró empatía, o por lo menos una relación igual de estrecha a la que consiguió con Big Brother and the Holding Company, por lo que se alejó de la banda y decidió entrar a rehabilitación.

Dejó la heroína, pero no el alcohol, y en medio del cambio que le estaba dando a su vida decidió integrar Full Tilt Boogie Band. Con un nuevo grupo Janis entró de nuevo a un estudio, pero pocos días después de comenzar las grabaciones fue encontrada muerta a los 27 años dentro de un cuarto de hotel. No era la primera vez que tenía una sobredosis, a diferencia de las otras ocasiones esta vez estaba sola y nadie pudo ayudarla.

“Ella es importante para mi y para muchas mujeres porque ella cambió el juego para las mujeres en la música y su honestidad lo dice mucho. Fue capaz de darlo todo y lo hizo en el mismo nivel que los mejores músicos de su tiempo.”, reconoció Berg a este diario.

O quizás sí. Esa misma mañana en que murió Janis, David Niehaus el hombre que conoció en Brasil le había enviado un telegrama, quería volver a acompañarla, pero ya era tarde para Janis, la soledad ya era una marca por la que sería siempre recordada. 

Los 27 años suelen estar relacionados a los retornos. Al comienzo de su último año Janis escribió una poderosa carta a sus padres con todos los cambios que estaba viviendo, pero su muerte prematura, la unió al Club de los 27, en el que también se encuentra Amy Winehouse, Jimy Hendrix, Brian Jones y Jim Morrison, quien murió porco antes que Joplin. “Si ella siguiera viva probablemente hubiera madurado, y seguro su estilo seguiría siendo tan original como lo era en ese entonces”, concluye Berg.

, La incomprensión que hizo a Janis Joplin, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/incomprension-hizo-janis-joplin-articulo-675645, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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