En un intento por ser más amigable con el medio ambiente, la sala de conciertos AFAS Live, en Ámsterdam, recogerá toda la orina de los hombres que asistan a sus encuentros musicales con el fin de convertirla en un fertilizante con altos niveles de fosfato.

La nueva apuesta de Holanda, uno de los países más comprometidos por combatir el cambio climático en el mundo, empezará a partir de enero de 2017. Cada gota que producen los baños del Heineken Music Hall recibirá un trato especial: la orina será almacenada en grandes tanques, luego será transportada a varias plantas de tratamiento de aguas residuales localizadas en Gooi y Vecht Amstel, en el este del puerto de Ámsterdam, y finalmente será convertida en un fertilizante.

De acuerdo con las estimaciones que tienen los organizadores de AFAS Live, la cerveza y la música son la combinación más efectiva para producir la orina. El pasado 2 de diciembre, por ejemplo, lograron recoger 4.125 litros en un concierto de Status Quo y si se pudiera hacer lo mismo con todos los habitantes de la capital holandesa, cada año se produciría fertilizante suficiente como para tratar el equivalente a 10.000 campos de fútbol en plantas.

La cerveza sería la mejor manera de aumentar la “producción” de orina dado su potencial diurético pues cada gramo de alcohol ingerido aumenta la excreción de orina en 10 mililitros. El fosfato resultanto se convierte después en estruvita, que actúa como estiércol y fertilizante para las plantas.

Otro proyecto similar, esta vez con el objetivo de ayudar a las comunidades más vulnerables,  durante el festival de música más grande que se celebra en Reino Unido, fue instalado un urinario público que transforma la orina en electricidad, la suficiente como para mantener encendidos los seis tubos led que iluminan el cubículo.

¿Cómo fue posible? científicos de la Universidad del Oeste de Inglaterra diseñaron un dispositivo que se instala en el interior de un contenedor al que llega la orina de los usuarios. El prototipo se basa en celdas de combustible microbianas que, como las pilas, tienen un ánodo y un cátado. Ahí dentro, las bacterias colonizan el electrodo del ánodo y actúan como un catalizador para que se descomponga la materia orgánica de la orina.

En colaboración con Oxfam y otras organizaciones, los investigadores están planeando probar estos urinarios en India o algunas regiones de África. Sobre todo en campos de refugiados, comunidades aisladas, escuelas y baños públicos que carezcan de luz.

“El propósito final es conseguir electricidad para iluminar los baños –y posiblemente también los alrededores– en zonas empobrecidas, así como aumentar la seguridad de mujeres y niños en países en los que deben salir de casa para hacer sus necesidades”, explicó Irene Merino, investigadora del equipo.

, La discoteca que quiere utilizar la orina de los hombres para crear fertilizantes, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/discoteca-quiere-utilizar-orina-de-los-hombres-crear-fe-articulo-672634, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza