En la mitología romana, Jano es el dios del pasado y del futuro. Históricamente, ha sido representado por dos caras mirando hacia ambos lados de su perfil. Simboliza, al mismo tiempo, el norte y el sur, el principio y el fin, el cielo y el mar. Padraig O’Malley, protagonista de The Peacemaker (El pacificador), último documental del director norteamericano James Demo, personifica esta doble paradoja. En él conviven, irreconciliables, el caos y la civilización. Por un lado, O’Malley fue determinante en la resolución de varios de los conflictos internacionales más complejos del siglo XX. Por el otro, su vida ha sido una búsqueda constante y fallida de paz interior.

La aparente contradicción de un hombre que a pesar de haber logrado la paz en Irlanda del Norte, Kosovo y Sudáfrica no ha logrado la tranquilidad consigo mismo, se resuelve con una profunda narración que delata la intimidad y los matices de la vida cotidiana, y nos recuerda que la existencia es irónica y dolorosa. La película hace un recorrido simultáneo entre los mecanismos de resolución de conflictos que O’Malley utiliza, por ejemplo, para reconciliar comunidades antagónicas en Nigeria, y su difícil adicción al alcohol.

Las imágenes de la violencia en Irak se mezclan con primeros planos de su biblioteca y a las entrevistas con víctimas de algún conflicto armado alrededor del mundo que exaltan la noble labor del pacificador les suceden entrañables diálogos familiares.

Según James Demo, lo maravilloso de la historia de O’Malley no radica solamente en su trabajo como mediador o intermediario, ni en su capacidad de escucha, ni en su implacable serenidad, sino, justamente, en la amarga distancia entre su vida privada y su responsabilidad pública. Sin embargo, los rasgos identitarios que nos devela el documental ponen en evidencia que esta distancia no es hipocresía, sino coherencia. A lo largo de la película se nota la transformación interna que sufre el protagonista y se percibe la lucha continua contra sí mismo para controlar su adicción. Como Jano, Padraig O’Malley encarna en un mismo rostro una extraña dicotomía.

Por otra parte, Demo afirma que The Peacemaker llega por primera vez a Colombia en medio de un momento histórico para aportar nuevos insumos al debate y generar nuevas visiones sobre la paz: “El propósito es que los colombianos aprendan de las experiencias de otros países que han logrado pasar la página de la guerra a través de un proceso de paz”.

El filme, que es presentado en el marco del tercer festival de Cine Ambulante del país, puede servir para remover antiguos imaginarios sobre la violencia y para demostrar que la única forma de terminar un conflicto como el nuestro, es el dialogo.

, Jano o el pacificador, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/jano-o-el-pacificador-articulo-654965, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});