Alrededor de 112.252 hectáreas de bosques fueron deforestadas en el norte de Argentina en 2016, de las cuales 41.595 estaban ubicadas en zonas protegidas, según un informe publicado hoy por Greenpeace, que pide que se sancione penalmente a los productores y funcionarios responsables de esta destrucción.

“Mínimo una de cada tres deforestaciones del año pasado han sido ilegales y los productores que las realizaron pagan multas irrisorias” que “con el alto rendimiento que les da la soja y la ganadería (…), no alcanzan para amedrentarlos”, denunció en una entrevista con Efe el coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace en Argentina, Hernán Giardini.

El informe de la asociación ecologista abarca las norteñas provincias de Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa, ya que en ellas se concentra el 80 % de la deforestación anual que tiene lugar en el país.

Según los datos difundidos, la extensión de las áreas protegidas destruidas (41.595 hectáreas) equivale a dos veces la provincia de Buenos Aires y la región más afectada es Santiago del Estero, donde “se desmontaron” 32.691 hectáreas, de las cuales 22.441 eran bosques protegidos.

Giardini aseguró a Efe que además de los productores de soja, los principales responsables de esta destrucción son los ganaderos, que debido al crecimiento de la demanda de carne vacuna durante los últimos años, se han instalado en el norte, donde el precio de las tierras es más barato.

Para él, esto es posible gracias a la colaboración de algunos funcionarios públicos, que mediante decretos han otorgado permisos en zonas donde está prohibido deforestar.

Por ese motivo, el pasado año Greenpeace presentó un proyecto de ley para que las sanciones por el desmonte ilegal y el incendio intencional en áreas protegidas no sean solo económicas o políticas, sino penales, tanto en el caso de los productores como en el de los funcionarios.

“El desarrollo de Argentina se hizo en detrimento de los bosques”, asegura Giardini, quien destaca que aunque la superficie total destruida es una parte pequeña de los 27 millones de hectáreas de bosque que se extienden en Argentina, la deforestación genera un daño “doble”: aumenta las lluvias y vuelve más vulnerables las tierras, lo que favorece las inundaciones.

“La función de esponja natural que nos da el bosque la estamos perdiendo”, señala antes de advertir que una hectárea de bosque absorbe 300 milímetros de agua por hora, mientras que una de cultivos de soja solo retiene 30 milímetros.

Asimismo, denunció que la destrucción de los bosques va de la mano de los conflictos territoriales generados por los desalojos forzosos y “violentos” de campesinos indígenas en estas zonas por parte de los empresarios, que en ocasiones recurren a grupos paramilitares para expulsarlos.

Con todo, celebró que desde la sanción de la ley de bosques en 2007, la deforestación cayó un 50 % en estas provincias, lo que demuestra que las restricciones “sirvieron”, aunque, insiste, “hay que aplicarlas mejor”.

, Greenpeace denuncia destrucción de 40.000 hectáreas protegidas en Argentina en 2016, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/greenpeace-denuncia-destruccion-de-40000-hectareas-prot-articulo-676700, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza