A Yuly Marín el sueño de estudiar solo se le quedaba en eso, en sueños. De 26 años, esta joven vive con sus padres y con su hija de 2 años, en una finca en la vereda San Agustín en Antioquia. Allí le ayuda a su papá en las labores del campo y, sin esperarlo, hacer parte BanCO2, le dio la oportunidad de transformar su vida. Se trata de un esquema en el que las familias se convierten en cuidabosques de las reservas que tienen en sus propias parcelas o fincas, para estimular la conservación de ecosistemas que favorezcan la producción de agua y oxígeno, además de respetar el hábitat natural de las especies que allí habitan.  Una vez al mes, los campesinos ‘salen’ a buscar señal en sus teléfonos para recibir a su cuenta Bancolombia ‘Ahorro a la mano’, un dinero que compensa esa labor de conservación, para manejarlo directamente desde el teléfono.  Este ingreso les permite a las familias mejorar su calidad de vida, pues muchos de ellos no tienen una vivienda en condiciones dignas, acceso a la educación o impulso para sus microempresas familiares. Puede leer: ‘Familias que mejoran su calidad de vida al ser cuidabosques’ “Es una gran oportunidad, porque además de que nos colaboran por el cuidado de la reserva natural es una posibilidad que se me presentó porque no tenía cómo estudiar para cumplir mis sueños. Ya estoy en segundo semestre de Técnica Profesional en Procesos Empresariales Rurales, en la Corporación Educativa para el desarrollo Integral- COREDI.  Estudio una semana completa al mes en Marinilla y el siguiente mes en el Peñol”, cuenta Yuly, quien va en la mitad de su carrera técnica, pero ya tiene en mente su proyecto productivo con gallinas ponedoras. El dinero que las familias cuidabosques reciben viene de donaciones a través de colaboradores de Bancolombia que quieren generar impacto en las familias. También por quienes quieran compensar la huella de carbono que su paso deja en el planeta, al usar transporte privado, viajar en avión o algo tan sencillo como dejar los cargadores conectados.  Hacer un pago que subsane esa contaminación a través de este esquema ha permitido proteger 13 mil hectáreas de ecosistemas estratégicos, gracias a las 867 familias vinculadas a BanCO2, que trabajan de la mano de corporaciones autónomas regionales, por eso el esquema se ejecuta en la jurisdicción de las que se encuentran vinculadas. Yuly pudo recibir una beca para su educación, gracias a que el esquema no solo se ocupa de acompañar a las familias en la conservación de los ecosistemas y facilitar el pago por esta labor, sino que los postula para programas gubernamentales que favorezcan su educación o incluso, ser puente entre donantes y voluntarios que contribuyan a mejorar las condiciones de sus viviendas, para que comprendan que su labor de cuidabosques es fundamental para conservar la vida de la humanidad en la Tierra. , Es posible compensar la huella de carbono al apoyar familias cuidabosques, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/posible-compensar-huella-de-carbono-al-apoyar-familias-articulo-660886, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza