Sin importar el credo, todos hemos idealizado el paraíso. Desde los libros infantiles hasta las obras de arte más complejas, el Edén siempre ha sido descrito como un espacio inmaculado y etéreo. Un espacio en el que quien llega es recibido por millones de colaboradores celestiales con varios instrumentos musicales en sus manos, con los cuales son capaces de crear belleza sonora. Si Emmanuel Ceysson no hubiera nacido en Francia hace 32 años, fácilmente los sonidos que emergen de su arpa podrían compararse con aquellos que, según la mitología, se escuchan en el cielo junto a liras y trompetas.  (Lea también: Prográmese con el Cartagena XI Festival Internacional de Música)

Emmanuel Ceysson era artista desde antes de nacer. Su familia, con gran predilección por la literatura y la música clásica, pavimentó el camino para que desde los seis años sus manos empezaran a coquetear con las cuerdas de ese instrumento que, pese a su enorme tamaño, sólo expele sonidos delicados y finos. Alternando las cuerdas del arpa y revelando así que la música estaba en sus genes, Ceysson también demostró sus habilidades con complejos instrumentos de viento, como la armónica o el trombón.

Su corta edad contrasta con lo holgado de su trayectoria y con los kilómetros que ha recorrido deleitando millones de oídos con la complicidad de su arpa. Los místicos arañazos de Ceysson lo han llevado a ser el único artista del mundo que ha logrado ubicarse en lo más alto de los tres concursos de arpa clásica del mundo: el ARD International Music Competition de Múnich, el Young Concert Artists de Nueva York y el Concurso Internacional de Arpa de Bloomington, en Indiana. Además fue de 2006 a 2015 el arpista principal de la Ópera Nacional de París y desde 2016 hace lo propio en la Metropolitan Ópera de Nueva York. También ha recorrido escenarios de Reino Unido, Austria, Estados Unidos, Alemania y su natal Francia, a los que ha llevado toda la magia de su deslumbrante técnica. (Vea también: Conciertos gratuitos del Cartagena XI Festival Internacional de Música)

Tal ha sido el reconocimiento como avezado intérprete del arpa que además es maestro. Poco tiempo después de que cumpliera 20 años empezó a incursionar como profesor en la Real Academia de Música de Londres, una de las instituciones musicales más destacadas de Europa. Allí transfirió sus conocimientos, técnicas y secretos de 2005 a 2009, antes de pasar a dar lecciones sobre cómo debe tocarse ese enigmático instrumento en la Academia Internacional de Verano en Niza. No obstante, antes de regresar a dar clases a su país, y mientras aún era profesor en Inglaterra, estableció que también daría clases en Colombia.

Ocurrió en 2007, luego de haber sido invitado a la primera edición del Cartagena Festival Internacional de Música, al que este año regresa. Desde ese año, Ceysson decidió vincular su labor pedagógica sobre el arpa a la cátedra de la Fundación Salvi Colombia. Allí, apoyado por la Universidad Nacional y la Embajada de Francia en Colombia, este artista dedica cada semestre dos semanas a la enseñanza de los misterios que envuelven la compleja estructura del arpa entre madera y cuerdas. Esto sería anecdótico de no ser porque Colombia es el único país de la región en el que el artista decidió enseñar.

Escuchar a Ceysson es un ejercicio de catarsis. Su música inevitablemente hará que la mente de cada quien empiece a recrear una historia, revivir un gran episodio o, por qué no, sentir cómo se va acercando a las puertas del paraíso con ese mágico punteo con el que recorre decenas de sonoridades y armonías que logra encontrar en cada obra que ejecuta y hace suya con una impresión de sentimientos que hacen aún más especial cada interpretación.

Este joven arpista, formado como músico por los maestros Jacqueline Defoulounoux y Christophe Truant en el Conservatorio Nacional de Región de Lyon, y perfeccionado en su instrumento por Isabelle Moretti, su maestra en el Conservatorio Superior de Música de París, rápidamente entendió que el arpa no es un simple instrumento que acompaña toda una orquesta, sino que puede ser el gran protagonista de noches memorables de música de cámara. Y ese es el mensaje adicional que entrega cada una de sus poéticas interpretaciones, y más a un país como el nuestro, en el que rara vez se toma el arpa como un gran instrumento y, de hecho, se limita sólo a la cultura de los Llanos orientales.

Ceysson regresa a Cartagena, ciudad que ya es una gran conocida suya, pero esta vez en el marco del Año Francia-Colombia 2017, en el que se desarrolla la edición once del evento. Lo hará con cuatro presentaciones entre el 8 y 10 de enero, en icónicos escenarios como la plaza de San Pedro, el teatro Adolfo Mejía y el hotel Santa Clara, en los que confluirán la magia de la ciudad con los celestiales sonidos de su arpa, que por atracción o curiosidad pocos pueden desatender.

, Emmanuel Ceysson, de nuevo en el Cartagena Festival de Música, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/emmanuel-ceysson-de-nuevo-el-cartagena-festival-de-musi-articulo-673741, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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