Estefany Moreno tiene 12 años y Valeria Morales, 10. Son vecinas, amigas, compañeras de clase y, además, se reúnen todos los martes para hacer parte de las actividades que les ofrece el programa La ciudad de los niños, creado por el Museo de Arte Moderno de Medellín, Mamm, y apoyado por Bancolombia. Puede leer: ‘Los niños interpretan su entorno a través del arte’

Las dos viven en el barrio Caicedo, una zona que se ha caracterizado por las difíciles condiciones socioeconómicas de sus habitantes. “Hay muchas casas de madera, adobe, gente de diferentes colores”, dice Valeria. Mientras Estefany cuenta que le gusta mucho compartir con sus amigos e ir  a clases de danza donde bailan cumbia, chirimía, reguetón y champeta.  Es la manera como estas dos niñas ven el ambiente que las rodea en su barrio y en su ciudad, que parecen pensados por y para los adultos, donde los niños solo pueden adaptarse. Pensando justamente en sus necesidades, el programa  nació en el 2010 para crear espacios y actividades que les permitan encontrar referentes, ejemplos e identidades de lo que ellos son y quieren ser.  “Este año hemos hablado del cuerpo, de las huellas únicas que cada uno tiene. Dibujamos, compartimos con compañeros, la pasamos bien con los amigos,–cuenta Valeria-. Hablamos de la piel, de que no todos somos del mismo color”, relata.El programa sucede una vez por semana, no solo en Caicedo, sino en tres barrios más, El Limonar, Santo Domingo y la vereda La Verde. Allí, diferentes docentes, que hacen parte del Mamm, transmiten valores a través de la pintura, el dibujo, la literatura, las danzas y el arte en general.  “La actividad que más me ha gustado, dice Valeria, es estar con el profe Jorge, porque me siento libre con mi cuerpo. Él nos ensaña danzas en el colegio y yo me relajo con mis compañeros”. Jorge Flores es un reconocido maestro de danza en Medellín, que ha sido invitado al programa.  “Me parece más chévere cuando escribimos en el salón, dice Estefany-, porque hablo sobre los caminos que hemos pasado, los más penosos, los más alegres. Hice una carta para Ana Frank, una niña que pasó por dificultades y tuvo que esconderse con su familia. Me gusta porque cuando escribimos nadie se burla de lo que uno piensa”. Y es que el programa les transmite valores de respeto, cuidado por su entorno, comprensión de las diferencias, entre otros, que los forma como ciudadanos activos, pensantes e involucrados, desde la infancia. , El Museo de Arte Moderno de Medellín, de puertas abiertas a la infancia, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/el-museo-de-arte-moderno-de-medellin-de-puertas-abierta-articulo-658373, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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