Ya está en circulación la edición colombiana de Intermedio Editores, de este libro que había aparecido en el año 2014 con Pre-textos de España y con motivo del Premio Internacional de novela corta de la ciudad de Barbastro. Ahora aparece por ser la ganadora del premio nacional de novelas publicadas durante los últimos dos años. En estos días también se publica su libro de poemas Historias clínicas recientemente galardonado por la ya famosa tertulia de Gloria Luz Gutiérrez.

Sobre Después y antes de Dios se dice en la solapa que las mujeres manizaleñas aferradas a la tradición, de repente una de ellas decide por vergüenza, hasta por fe, romper su mundo, quebrarse, asesinar, y lo hace. Estas parecen ser también expresiones del texto. Ese, el terreno de la hipérbole de esta novela, la más poética de las obras suyas, y no en balde lo hace de la mano de importantes poetas como Sor Juana Inés de la Cruz, Alejandra Pizarnik y la Madre Josefa del Castillo.

A esto se agrega su gran homenaje a los pintores incluso para mostrar cómo un cuadro de El Greco sobre Toledo, se convierte en parte de la iconografía de Manizales, la ciudad tema de su historia. Otra referencia importante, es su primera novela en primera persona. Antes la realidad colombiana se halla en sus narraciones como la cotidianidad que siempre está allí a la manera de quien debe andar sobreaviso.

Yo creo que este narrador va encontrando en sus propias vivencias el mundo de sus palabras. Muchas de sus otras historias tienen que ver con la aventura de este viajero impenitente que va a la caza de hechos y personajes para encarnar sus obsesiones. Le gusta contar historias de carretera con la obsesión de que sean creíbles, y para eso tienen que ser sus propias experiencias.

En el caso de Después y antes de Dios, quizá el fallecimiento de sus progenitores en los últimos años lo ha llevado a una experiencia directa y sin dubitaciones para repetir la sentencia de Flaubert que hay que escribir con la mano quemada. El impacto de capítulos como el primero, solo son posibles a través de una experiencia personal al respecto. Es como si pensara que vive para escribir y cuanto le ocurre debe ser llevado a la página en blanco para convertirse en historia.

Esta novela parte de la gran ironía de una realidad soterrada que produce carcajadas en medio del estilo medido y preciso que asume su historia de manera implacable. Empieza con la muerte de la madre y de inmediato se conecta con la otra parte de la historia, los dos extremos de su relato. Así ocurre lo más importante que va a marcar el resto del libro.

Pero con el segundo capítulo sucede igual, la idea que propone la lleva a cabo sin dilaciones, a manera de saltos que sorprenden. Así acontece con los demás capítulos e incluso con el desenlace de la novela con lo cual se inscribe dentro de una época de la historia colombiana y que el autor conoció en los días de su rural de medicina.

Aunque muchos lectores han leído ya otros libros del autor, me parece esta una gran oportunidad para que el lector colombiano se reivindique con él. Es un verdadero trabajador de la palabra y con ello ha obtenido no pocos premios. Me parece que parte de su éxito obedece al desarrollo de un lenguaje muy contemporáneo con historias que parecen haber ocurrido el día anterior y a través de diálogos con los cuales lleva a cabo su conversación con el lector.

, Después y antes de Dios, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/despues-y-antes-de-dios-articulo-661566, http://www.elespectador.com/noticias/cultura/feed, ELESPECTADOR.COM – Zodiaco, Cultura,


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