La historia empezó en 1974, cuando el banco de sangre estadounidense sin ánimo de lucro New York Blood Centre (NYBC) decidió crear Viral II, un programa que buscaba experimentar con virus en chimpancés silvestres en Liberia.

Los primeros primates fueron infectados intencionalmente con hepatitis y otras enfermedades para poder desarrollar las vacunas correspondientes. Pero, como los chimpancés estaban infectados, la idea consistía en concentrarlos en seis islas de Liberia y mantenerlos con US$20.000 de alimentos.

Los primeros primates fueron infectados intencionalmente con hepatitis y otras enfermedades para poder desarrollar las vacunas correspondientes. Pero, como los chimpancés estaban infectados, la idea consistía en concentrarlos en seis islas de Liberia y mantenerlos con US$20.000 de alimentos.

Sin embargo, en el 2005, Alfred Prince, director del proyecto, anunció el fin de los experimentos. Hubo varios problemas con esta decisión: se canceló toda ayuda, dejando unos 85 chimpancés vagando y escapar les era imposible, pues estos primates no son buenos nadadores y por eso se cree que muchos han muerto por falta de comida y agua.

Aunque técnicamente el gobierno de Liberia es dueño de estos animales, su manutención depende de la NYBC. En un comunicado emitido el año pasado, el centro anunció que “ya no era sostenible desviar millones de dólares de nuestra misión de salvar vidas”. Ante esto, la organización estadounidense The Humane Society contestó que “el centro de sangre abandonó los chimpancés en Liberia en el peor momento posible, cuando el país está en medio de la crisis de ébola”.

Actualmente hay 63 chimpancés en seis islas, divididos en grupos. Luego del abandono, la especialista en grandes primates Jenny Desmond y su esposo, el veterinario de animales silvestres Jim Desmond, viajaron al país africano con financiación de The Humane Society para cuidar a los chimpancés.

Se encontraron con varios vacíos. Por ejemplo, no hay control de natalidad, pensar en reintroducir a los chimpancés a la vida silvestre es inconcebible, pues algunos están infectados, y ni siquiera se sabe cuáles fueron inoculados con la enfermedad. Además, no hay edificaciones para separarlos y hacer exámenes rutinarios de salud.

La famosa primatóloga Jane Goodall le dijo a la BBC de Londres que “en esta situación es irrelevante que los chimpancés hayan sido útiles o no a la ciencia, y el abandono a su suerte es imperdonable”.

Goodall reconoce la importancia de las organizaciones de bancos de sangre, “pero NYBC no ha cumplido aquí y debe enmendar”, concluyó.

, Chimpancés, abandonados por científicos en Liberia, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/chimpances-abandonados-cientificos-liberia-articulo-655874, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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