Hace algunos días empezó a circular por redes sociales una petición para impedir la contrucción de la estación de guardacostas en el Parque Nacional Natural Gorgona.

Según dice el documento, promovido por la organización Avaaz, los buzos, académicos, pobladores, científicos y visitantes “nos oponemos rotundamente a la puesta en marcha de este proyecto, pues hacerlo es poner en peligro 32 años de conservación y  recuperación natural, es exponer a un riesgo innecesario un frágil ecosistema que se ha venido adaptando al cambio climático ya presente y es afectar un lugar con un importante potencial turístico”.

En la petición se asegura que Gorgona fue un absurdo penal de máxima seguridad, pues la isla fue convertida en prisión durante 22 años. Allí los presos estaban expuestos al castigo de las serpientes y a la custodia de los tiburones. Pero fue clausurada hace 32 años y desde ese entonces ha sido la casa de investigadores, que hoy lo consolidan como un paraíso natural.

De hecho, el Parque Nacional Natural Gorgona es sinónimo de biodiversidad y de ciencia: tiene 600 km2 de área marina protegida en los que conviven delfines, tiburones, rayas y tortugas; durante seis meses del año son el hogar de las ballenas yubarta; alberga 73 aves diferentes, unas residentes y otras que luego migran; y hay monos cariblancos, osos perezosos y murciélagos que viven entre la vasta vegetación.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta toda esta riqueza natural, los firmantes esperan que el presidente Juan Manuel Santos y su gabinete reaccionen para que se detenga lo que llaman una “pena de muerte a la isla”.

La construcción que se planea hacer fue solicitada por el Ministerio de Defensa colombiano, mediante la resolución 1730 del 31 de diciembre de 2015, en la que se daría inicio al proyecto “Construcción, operación, abandono y restauración de la Estación de Guardacostas en la Isla Gorgona y obras complementarias”. Según destaca la petición, fue una licencia ambiental aprobada en un tiempo récord de 29 días por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). (Vea la licencia ambiental otorgada).

Ya en años anteriores trató de construirse una pista de aterrizaje que todavía tiene una fuerte incidencia en el territorio. Y actualmente, la decisión que está en manos de otro gobierno puede poner en riesgo lo que se ha venido recuperando, dicen.

El lugar donde se planea hacer el muelle en concreto de 163 metros de longitud, una torre metálica de 55 metros de altura que soportará un radar en el punto más alto de la isla y unas instalaciones para 28 personas de la Armada Nacional es una zona marina en recuperación, donde muchos corales están creciendo y donde los ballenatos se amamantan mientras sus madres descansan, “donde delfines, tortugas y peces nadan libremente sin tropiezo alguno (…) En un área donde la vegetación se ha recuperado”, sostiene la misiva.

La edificación ocupará el 61% del cerro en donde crecen árboles y plantas “que serán maltratados de manera constante por el transporte de combustible, día a día y sin respiro. En un área equivalente a la mitad de una cancha de fútbol, en donde reposa la sala cuna de babillas que las mantiene a salvo de sus enemigos, la que da hogar a sigilosas tortugas acuáticas”, dicen.

La organización Avaaz se pregunta si no es posible pensar en otras alternativas para el mantenimiento de la seguridad y el cuidado de la soberanía que no choque con la labor de Parques Nacionales y de muchos investigadores y visitantes que han permitido que Gorgona haga parte de la Lista Verde (Green List) de Áreas Protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

 

, Ambientalistas rechazan la construcción de una estación de guardacostas en el Parque Gorgona, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/ambientalistas-rechazan-construccion-de-una-estacion-de-articulo-664505, http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/feed, ELESPECTADOR.COM – Medio Ambiente,


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Jose Raul Lopez Daza